Fuertes de mente, fuertes físicamente, y con fuerte olor, los orcos son criaturas brutales cuyos agresivos modos están reflejados en su sociedad. La mayoría de orcos viven en campos militares permanentes, donde hay pocas reglas excetuando el poder tiene la razón.
Los orcos son sólo unos palmos más altos que los humanos, pero parecen ser mucho más grandes debido a que la parte superior de su cuerpo es muy musculosa. Los orcos están orgullosos de su físico, y muchos orcos entrenan rigurosamente para aumentar su tamaño. El color de la piel de los orcos puede variar mucho, desde un amarillo amarronado hasta un verde oscuro, y su pelo se lleva usualmente en estilos radicales como nudos o trenzas. Quizás el aspecto más obvio de la apariencia de orco es su falta de higiene. El baño no es practicado o siquiera entendido entre los orcos, y las ropas harapientas y armadura oxidada son algo común.
La vida del orco gira en torno al combate, y las muchas disputas que surgen en los asentamientos orcos no son llevadas por la justicia sino por una pelea. Aquel que se mantiene en pie al final de la batalla gana la disputa. Comprensiblemente, los orcos se miden unos a otros por su reputación en el combate y sus habilidades en el campo de batalla. Se pone poco enfasis en otros objetivos, y los asentamientos son construidos rápido y simples mediante materiales locales.
La mayoría de los orcos pasan su vida entrenando para el combate. Generalmente prefieren armas pesadas, de golpes duros, para devastar a sus enemigos mientras están en la ofensiva - normalmente la batalla completa. Un aviso a aquellos que se aventuren en ciudad de orcos: algunos orcos no valoran otra cosa aparte de la victoria, así que la única acción en el campo de batalla que consideran deshonorable es el perder.
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